DISELO...
SE ENTRETENDRA
MAS DE LO QUE PIENSAS
Hurgando

HURGANDO LOS MENESTERES.

Me encontré, con digamos Lorenzo, el día comenzó maravillosamente bien, me había levantado y duchado, desayunado y puesto el mejor traje, por primera vez no me fije con que pie me levante, asi que los auspicios eran buenos.

Tenia una reunión de trabajo con Lorenzo y yendo a su encuentro recordé las anteriores visitas en que siempre salí de su oficina sintiéndome un derrotado... volvería a pasar lo mismo y resignado iba a una batalla perdida de antemano.

Lorenzo era superior a mi, lo sabia, su arrolladora conversación, la confianza en si mismo, sus ademanes y todos sus signos no verbales así me lo denunciaban, recordaba como hablaba tan convencido de lo que decía que era imposible llegar a analizar tantos argumentos mientras hablaba y hablaba, solo me cabida asentir con la cabeza y salir de allí cuanto antes, él como siempre, sabiéndose superior ni se molestaría en levantarse de su sillón para saludarme y me haría tomar asiento mientras frotaba su espalda contra el sillón, dándome a entender que mientras perdía su tiempo conmigo podía aprovechar para rascarse la espalda.

Di unos golpes con los nudillos en su puerta, ¡¡Adelante!!, ni se molesto en levantarse y me tendió la mano mientras dejaba de lado lo que tenia entre manos, me hizo sentar y empezamos a hablar, tomo las riendas de la conversación y ya no pude alcanzarle, ya no le tome atención y mis ganas de escapar de allí me hicieron pensar en como hacerle callar, de pronto se me ocurrió...¡Perdona un momento, llevas algo en la nariz...!, sus dedos comenzaron a querer encontrar algo que yo solo sabia que no existía, seguía hablando. Continuaba hablando, mientras yo miraba de vez en cuando su nariz e instintivamente el volvía a querer encontrarse algo en ella, empece a sentir su incomodidad, le miraba cada vez mas su nariz, perdió toda la atención en lo que estaba tratando de convencerme y me dejo que hablara mientras él aprovechaba para seguir buscando algo por su nariz, por primera vez al despedirme se levanto de la silla y me acompaņo hasta la puerta... le vi dirigirse al cuarto de baņo y sin poder contenerme se me escapo una carcajada.

SI ALGUIEN NO TE DEJA HABLAR DILE QUE LLEVA ALGO EN LA NARIZ Y MIRALE LA NARIZ DE VEZ EN CUANDO, SE LLEGARA A SENTIR TAN INCOMODO COMO TU POR NO HABER PODIDO HABLAR (...PROCURA QUE NO HAYA ESPEJOS CERCA), jajajajajaja.


Cadaver doble
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vbz
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